La Legislatura aprobó la ley para prohibir naranjitas ilegales y regular la actividad

Con el voto de la mayoría, la Unicameral dio luz verde al proyecto que busca ordenar el uso del espacio público y habilita a los municipios a definir esquemas autorizados.

La Legislatura de Córdoba aprobó por mayoría el proyecto que prohíbe la actividad de los naranjitas ilegales en toda la provincia y establece un nuevo marco para su regulación. La votación fue con 51 votos a favor y 19 en contra.

La iniciativa, impulsada por el legislador Agost Carreño, fue consensuada con otras propuestas presentadas por Matías Chamorro, del socialismo aliado al oficialismo provincial, y por los radicales Matías Gvozdenovich e Inés Contrera. Otra propuesta en tratamiento era de Gregorio Hernández Maqueda, aunque de ese texto solo se tomó la eliminación de limpiavidrios.

El punto central de la ley prevé la prohibición de los cuidacoches, salvo en aquellos casos en que los municipios decidan habilitarlos mediante ordenanzas locales.

En esos casos, quienes desarrollen la actividad deberán estar debidamente identificados y cobrar únicamente las tarifas fijadas por cada municipio, en las zonas que se determinen.

La ley que modifica el Código de Convivencia apunta a ordenar el espacio público y dar un marco legal a una actividad que hasta ahora funcionaba con escaso control en distintas ciudades y localidades cordobesas.

“Lo que establece es generar una norma más precisa, más concreta, que dé certezas para que los municipios que decidan autorizar a los cuidacoches tengan esa normativa y que habilite a la Policía, para aquellos que no están autorizados, a disuadirlos y a prohibirlos”, indicó Juan Manuel Llamosas, legislador de Hacemos Unidos por Córdoba.

El representante del oficialismo señaló que esto busca “habilitarle a la Policía más herramientas y por otro lado generar políticas de inclusión laboral para aquellas personas que, sabiendo que utilizan la vía pública porque no tienen otra oportunidad, tengan la contención necesaria”.

Por su parte, Matías Gvozdenovich, de la UCR, expresó el acompañamiento de su bloque en general pero planteó sus objeciones respecto de las decisiones que se tomarán con los infractores. “No podemos meter presos a todos”, consideró.

Además, la normativa contempla una prohibición total para los limpiavidrios. Este proyecto pertenece a Hernández Maqueda, el libertario que conformó un bloque unipersonal quien destacó la aprobación como “una buena noticia”.

“La mala noticia es que se va a mantener el sistema de naranjitas que hay hoy en día, están diciendo que van a cambiar el modelo porque van a prohibir a los ilegales pero es redundante”, cuestionó.

Otro de los puntos que se sumó al debate fue la situación de vendedores ambulantes, por ejemplo en semáforos. “Esto será decisión de cada municipio dentro de sus competencias en la regulación del uso del espacio público de determinar cuáles son las políticas”, señaló Llamosas.

La nueva ley establece sanciones de hasta seis días de trabajo comunitario, multa de hasta 50 Unidades de Multa o arresto de hasta seis días para quienes, sin habilitación, “exigieren o impusieren una retribución económica por permitir el estacionamiento, permanecer en el lugar o retirar un vehículo, o invocaren su cuidado con la finalidad de obtener esa retribución, en la vía pública o en lugares de acceso público”.

Además contempla sanciones de hasta tres días de trabajo comunitario, multa de hasta 12 Unidades de Multa o arresto de hasta tres días para quienes, contando con habilitación otorgada por la autoridad competente, “incumplieren las condiciones, requisitos, límites o modalidades que establece la normativa vigente”.

Asimismo, determina sanciones de hasta seis días de trabajo comunitario, multa de hasta 50 Unidades de Multa o arresto de hasta seis días para quienes realizaren o intentaren realizar la limpieza de parabrisas, vidrios u otras superficies de vehículos detenidos o momentáneamente detenidos en la vía pública o en lugares de acceso público.